
Hasta qué punto es ético presentar como propio el trabajo de otro, aunque se obtenga su consentimiento? ¿No es acaso un engaño, aunque sea un engaño legal?
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La sensible pérdida del periodista y escritor español Gilberto Alemán de Armas, quien nació en 1931 en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, no sólo enluta a su círculo más íntimo porque son muchos los sectores que han perdido a un referente en materia cultural y social.
Si bien quedará inmortalizado en la historia a través de sus artículos y libros, este intelectual deja con su partida un vacío imposible de llenar a nivel humano ya que Gilberto no sólo ocupaba su tiempo en ampliar su producción literaria y fortalecer su experiencia como redactor: también demostraba un gran compromiso con la realidad de Canarias y luchaba para defender las libertades y la democracia en su tierra natal.
“El tranvía”, “Memorias de La Laguna”, “Molinos de viento”, “Crónicas tacoronteras”, “Isla adentro”, “El siglo de la luz” y “Los primeros días de la guerra” son algunas de las propuestas que lanzó este hombre que, en 1995, fue distinguido con el Premio Canarias de Comunicación.
“Estamos perdiendo este tipo de personas tan valiosas en las Islas con el agravante de que no alcanzamos a ver que otros puedan cubrir su ausencia”, se lamentó su colega Juan José Armas Marcelo al abordar la muerte de Alemán frente al diario “ABC”.
Por su parte, cita “La Opinión de Tenerife”, el presidente del Gobierno canario Paulino Rivero (quien pocas horas antes de conocer esta triste noticia había hecho público su pesar por la pérdida de María Rosa Alonso) lo recordó como “un periodista mayúsculo, un defensor de las libertades y un cronista excepcional” que se caracterizó por reflejar “una fina ironía y mordacidad a la hora de analizar la actualidad y siempre conservó una voz y una mirada propia de la realidad más cercana”.
Es habitual que la gente engrandezca la figura de alguien que ya partió de este mundo, pero ojalá que, desde donde esté, Gilberto Alemán de Armas sienta que toda esa admiración y respeto que hoy se le demuestra no es por costumbre, sino producto de todo lo que él supo generar a lo largo de su vida./Verónica Gudiña/LIVDUCA
El ganador del Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2011. Se trata ni más ni menos que del grandísimo Leonard Cohen, sin duda una de las grandes personalidades de nuestro tiempo, capaz de emocionarnos con sus grandes canciones, que encierran un mundo propio lleno de poesía a raudales. Eso sí, me vais a permitir que no sea objetivo, porque se trata de uno de mis cantantes de cabecera.
Sé que puede sonar un poco extraño en un primer momento que el galardón recaiga sobre Leonard, más conocido por su faceta de cantante. Probablemente, pueda sonar más acorde en el Príncipe de Asturias de las Artes, como ya se lo llevara Bob Dylan. Pero no, si lo piensas realmente, el de las Letras es el suyo, y no podemos olvidar que la poesía y la literatura fue lo primero a lo que se dedicó el gran Cohen. Mucho más claro que yo lo deja el jurado, que nos explica así el por qué de este galardón:
Por una obra literaria que ha influido en tres generaciones de todo el mundo a través de la creación de un imaginario sentimental en el que la poesía y la música se funden en un valor inalterable.
Lo dicho, a estas alturas no se puede poner en duda la calidad poética de Leonard Cohen en todo lo que escribe. Para llevarse este premio a casa se ha impuesto a otras 32 candidaturas que provenían de casi todos los rincones del mundo, y recordemos que en las últimas ediciones el honor había recaído en autores como Amin Maalouf o Ismael Kadaré. La entrega tendrá lugar el próximo otoño en Oviedo y está dotado con 50.000 euros y una escultura de Joan Miró.
En cuanto a Leonard Cohen (del que podríamos hablar durante horas), decir que nació hace 76 años en Montreal. Desde pequeñito demostró su interés por la literatura, como demuestra que se licenciara en esa especialidad en la Universidad McGill de su ciudad natal. Como os decía, cuando empezó a cantar ya gozaba de cierto reconocimiento por sus libros, ya fueran de poesía o novelas. De estos primeros años caben destacar títulos como Flores para Hitler o Caja de especias de la tierra en poesía, o Mi juego favorito en novela, libro este último que tengo desde hace casi dos años por casa y que aún no he leído, no sé por qué. En total son doce libros los que ha publicado, y para que veáis hasta que punto ama la poesía, sólo basta decir que su hija se llama Lorca, en honor por supuesto de Federico García Lorca, al que le ha dedicado alguna que otra canción.
De su música qué podemos decir… Desde que lanzara su primer disco allá por el año 1968, no ha dejado de ofrecernos obras maestras con canciones que forman parte de la historia de la música. Discos como Songs of Leonard Cohen, The future o el inmejorable I´m your man son algunas de las muestras del inmenso talento del autor canadiense. Su último regalo discográfico hasta la fecha es Songs from the road, una recopilación de sus actuaciones en la extensa gira que le llevó entre los años 2008 y 2009 a 240 escenarios, entre ellos unos cuantos españoles.
¡Enhorabuena y gracias Leonard!/Comentarios Fausto Beneroso/Papel en Blanco/LIVDUCA

A partir de la semana próxima, quienes utilicen el servicio del ex Ferrocarril Roca para trasladarse entre La Plata y Buenos Aires tendrán a su disposición diversos libros para aprovechar durante el tiempo que dure el viaje.
Esta iniciativa que se desarrolla en Argentina fue impulsada por el Centro Cultural de la localidad platense de Tolosa con el propósito de “acercar la lectura a todos y socialiizar contenidos de las lecturas”, tal como expresó Fernando Demarchi, el director de la institución.
Cuentos, poesías, textos relacionados a la historia de La Plata y relatos sobre fútbol serán parte de la amplia oferta literaria que, desde el lunes 30 de mayo, varios voluntarios de la entidad distribuirán por los vagones.
Quienes llevarán a cabo este proyecto saben que dependen de la responsabilidad y honestidad de los pasajeros del tren para prolongar la experiencia, pero están tranquilos porque creen que no habrá inconvenientes al respecto. Incluso, cita Terra, se evalúa ofrecer novelas y apelar “a la conciencia de aquel que viaje y quiera llevar a su casa la obra” para que, una vez completada la lectura, devuelva el ejemplar o done otro libro para sustituir al otro.
“Queremos que los materiales circulen”, insistió Demarchi antes de revelar su intención de extender el plan a las líneas de micros interurbanos para que surja, de este modo, una “biblioteca colectivera” que haga más placenteros los viajes, contribuya a enriquecer a la población a nivel cultural y anime a los pasajeros a dedicarle algunos minutos diarios al fascinante y entretenido hábito de la lectura.
Ojalá, pues, esta valiosa iniciativa que todavía no ha comenzado resulte exitosa y demuestre con el tiempo que es posible en Argentina multiplicar el número de aficionados a la literatura y conseguir que los usuarios se comprometan a cuidar el patrimonio compartido./ Julián Pérez Porto/LIVDUCA


Los libros son materiales vinculados a la cultura que surgen con el propósito de entretener e instruir y, sin embargo, muchas veces terminan destruidos por caprichos del ser humano.
Esta vez, es la comuna escocesa de West Dunbartonshire la que puso en marcha un proceso destructivo a nivel literario porque sus autoridades, como demostración del respaldo que intentan ofrecerle a la causa palestina, han optado por retirar de las bibliotecas públicas aquellos ejemplares que hayan sido impresos en Israel.
Este dato alcanzó una gran repercusión internacional desde el diario israelí “Yediot Ahronot” lo hizo público y obligó a los funcionarios comunales a dar su propia versión al respecto.
Según reproduce la agencia Ansa, un vocero indicó que las autoridades de la región “no boicotearán libros israelíes impresos en Gran Bretaña”, sino que aplicarán la medida sólo a los productos publicados en territorio israelí. Además, la misma fuente aclaró que esta postura no será retroactiva, es decir, no perjudicará a las obras que ya formen parte del inventario de las bibliotecas de la zona.
Consultado sobre esta iniciativa que perjudica a exponentes del mundo de las letras y a los lectores, el novelista Allon Hillu consideró “completamente fuera de lugar” la medida ya que “en Israel los escritores expresan el lado más equilibrado de la sociedad”, mientras que Amos Oz se limitó a calificarla de “vergonzosa”.
Asimismo, la embajada israelí en Gran Bretaña se refirió con dureza al episodio. “Donde hoy se boicotean libros, en el futuro podremos asistir también a su quema”, expresó el embajador en Londres Ron Prossor.
La polémica promete multiplicarse con el paso de las horas y dar espacio a numerosas posturas, aunque en este caso no deberían privilegiarse las ideologías y explicaciones humanas sino los libros, esos objetos imprescindibles para la cultura que con frecuencia soportan castigos inmerecidos sólo porque el hombre los convierte en armas de combate.
No es frecuente que el diario japonés “Nikkei” le otorgue un premio a un vietnamita por su labor como escritor, pero el novelista Bao Ninh parece haber hecho méritos suficientes para torcer las tendencias y convertirse en el primer autor de su país en recibir el Premio Asiático Cultural que suele conceder el mencionado periódico.
El material que lo acercó hasta este privilegio es “El dolor de la guerra”, una obra con varios años de circulación que ha sido traducida a una gran cantidad de lenguas y fue galardonada en múltiples oportunidades. Como recordarán los más memoriosos aficionados a las cuestiones literarias, este exitoso libro supo ser aplaudido a través del premio de la Asociación Vietnamita de Escritores y el Premio Anual de Novela Extranjera del diario “The Independent”.
El relato, que en su momento provocó que más de un crítico lo presentara como merecedor de un Premio Pulitzer, está inspirado en la experiencia del propio autor como integrante del ejército que tuvo un papel central en el dramático conflicto que desgarró a la nación hace ya varias décadas.
Cuando ayer las autoridades del medio de comunicación nipón le hicieron entrega de su merecido reconocimiento, el laureado escritor se permitió expresar ante los presentes su gran satisfacción por este honor que refleja “el alto aprecio del público japonés a los valores culturales del pueblo vietnamita”, tal como cita el sitio Vietnam.
Con esta decisión de realzar con un galardón la figura de Bao Ninh, los responsables del periódico “Nikkei” no sólo han valorado un interesante texto sino que también han contribuido a mantener vivo el recuerdo y a renovar la vigencia de un libro que tuvo la capacidad de captar la atención de millones de lectores alrededor del mundo valiéndose de la descripción de un episodio bélico importante ocurrido en Vietnam. /Verónica Gudiña/LIVDUCA
En las últimas horas, el afamado novelista irlandés John Banville ha sido sorprendido por la grata noticia de que un jurado de expertos de diversas nacionalidades lo había convertido con sus votos en el flamante ganador del Premio Frank Kafka 2011, un prestigioso estímulo de carácter anual que acostumbra entregar la Sociedad Franz Kafka.
Según pudieron recoger medios como “El Mercurio Online”, entre quienes hicieron posible este triunfo que transforma a Banville en merecedor de los diez mil dólares que forman parte del galardón, han estado el crítico Marcel Reich-Ranicki y el editor británico John Calder.
De acuerdo a los datos proporcionados por la propia entidad que concede esta distinción que ya ha quedado en poder de autores como Philip Roth, Elfriede Jelinek y Harold Pinter, el creador de títulos como “Los infinitos”, “El otro nombre de Laura”, “El secreto de Christine”, “El mar” (propuesta que le permitió obtener el Man Booker Prize) y “El libro de las pruebas” se ha comprometido a asistir en octubre próximo a la ceremonia de premiación que se llevará a cabo en Praga.
Como insisten en recordar desde la institución que lo impulsa, el Premio Franz Kafka se destina, año tras año, a algún escritor, cualquiera sea su origen, nacionalidad o cultura, que logre por medio de sus obras provocar atracción en un gran número de lectores.
Seguramente, este privilegio que lo beneficia a nivel económico y engrandece su trayectoria será para John Banville, un talentoso novelista nacido en Wexford el 8 de diciembre de 1945, un incentivo importante para sumar nuevas opciones de lectura y ampliar, de este modo, su legado./Julián Pérez Porto/LIVDUCA