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jueves, 8 de septiembre de 2011

Ferias del Libro: Oportunidad para lectores y escritores





Por Ivette Durán Calderón

No cabe duda que uno de los eventos más importantes para cualquier apasionado de la lectura es una Feria del Libro, no lo es menos para los propios escritores, ya que se forma una especie de círculo vicioso: no hay escritores sin lectores, ni lectores sin escritores, sea cual fuere el formato de su edición, es decir, contar con un libro en formato digital o el tradicional libro de papel.

¿Están acaso las Ferias del Libro destinadas a desaparecer? Resulta difícil, casi imposible, puesto que los buenos lectores siempre estarán en busca de los libros descatalogados, incunables, coleccionables, best sellers, novedades, etc, y siempre sentirán esa necesidad de sentir la textura de un buen libro en sus manos.

Para muchas personas este tema resulta irrelevante, puesto que siempre podrán adquirir el ejemplar de su agrado en cualquier comercio especializado o no. Sin embargo también existe un buen número de defensores de las ferias de libros, aquellos que no se resignan a perder la oportunidad de dar a conocer su cultura literaria, y acaso la posibilidad de conocer a su autor preferido en la tradicional “firma de libros”.

Arte y cultura en sus diferentes manifestaciones cuentan con espacios exclusivamente destinados para su promoción y difusión, sin embargo, el presupuesto muchas veces no alcanza para la literatura , concretamente para las ferias de libros y toman la errónea decisión de suprimir tales eventos junto con la supresión de premiaciones e incentivos a las actividades literarias y a sus protagonistas.

Tanto lectores como escritores se sienten totalmente desprotegidos, los primeros porque perderán oportunidades de precio y posibilidad de conocer a sus autores, y por otra parte los escritores locales principalmente y los nuevos valores nacionales o internacionales que ven reducido su espacio de expansión.

Tema aparte son los escritores carentes de editor, es decir los “autoeditores” que pese a haberles costado mucho esfuerzo la publicación de su obra, mientras no esté respaldada por un sello editor, no encuentra cabida en el mercado, ni en librerías ni en ferias de libros, convirtiéndose en muchos casos en simples números de ingreso para las imprentas.

Al respecto, y honrando las ferias vigentes, Téxil Gardey nos ofrece este interesante artículo:

La feria del libro, un espacio para los lectores

Los eventos más importantes en lo que se refiere a libros, son las ferias, exposiciones donde las editoriales presentan los nuevos volúmenes y permiten que los lectores revuelvan, estén en contacto con los libros y se lleven aquellos que les gustan.

Existen muchas modalidades de ferias del libro, algunas se realizan a la intemperie, colocando carpas en una calle o en una plaza, como lo son la feria de Madrid, Barcelona y Las Palmas, otras, como la de Buenos Aires, se hacen en un recinto cerrado, en este caso es la sede de la Sociedad Rural Argentina.

Existen ferias del libro profesionales, a las cuales acuden sólo personas que trabajan en el sector, y mixtas, donde participan los profesionales y cualquier persona que lo desee, estas últimas están abiertas a todos los públicos y generalmente para participar hay que pagar una entrada.

Principales ferias del libro a nivel mundial

Los principales organizadores de la feria del libro son los libreros y editores, pero reciben el apoyo de consejerías, equipo del gobierno encargado de la cultura y los medios locales, para la difusión del evento. A él concurren personas de todas partes, y pese a que la lectura no es una actividad que pueda decirse que está de moda, para estas fechas suele haber un cambio aparente en la mentalidad de las sociedades y cada vez sorprenden más los números de los concurrentes a estos eventos.

Entre las ferias más importantes del mundo se encuentran: la de Fránkfurt, la de São Paulo, la de Guadalajara, la de Buenos Aires, la de Londres, la de Madrid y la de Chicago.

La Feria del Libro de Fránkfurt

Es la más importante del mundo y se realiza en Fránkfurt o Fráncfort del Meno, en Alemania. A ella acuden personas de todo el mundo y los principales representantes de publicidad, editoriales y demás organismos relacionados con la publicación de obras.

Anualmente se reúnen allí 6.700 expositores y alrededor de 270.000 visitantes. Además de contar con la presencia de editores y libreros, participan de la organización de este evento, agentes publicitarios, ilustradores, académicos, traductores y periodistas de todo el mundo. Año a año ha ido creciendo esta feria, y cada vez es mayor el número de expositores y visitantes que recibe.

En cada nuevo evento se invita a la literatura de una región en particular para convertirla en invitada de honor y todo en la feria gira en torno a ella. El año pasado la invitada de honor fue la literatura argentina y se llevaron a cabo conferencias, certámenes y círculos cuyo eje central era la literatura de este país. En el 2007 la invitada de honor fue la literatura catalana, y se desarrolló un evento que hacía un recorrido a través de la historia de la industria editorial de Cataluña y la visión contemporánea de la lengua catalana.

Feria del libro de Buenos Aires

Este evento se realiza cada año entre los meses de abril y mayo. Los escritores más importantes del mundo, sobre todo aquellos de habla hispana, acuden a este evento a presentar sus obras, brindan conferencias y firman autógrafos para quienes lo deseen.

Esta es la feria del libro más importante de Latinoamérica y es un encuentro fundamental entre los lectores y los autores, y entre estos y las editoriales, los libreros, distribuidores, educadores, bibliotecarios, científicos y todos los que se encuentran en el mercado editorial.

Este evento se realiza desde hace 37 años y es organizado por una fundación sin fines lucrativos, llamada “Fundación El Libro”, que se halla integrada por la Sociedad Argentina de Escritores, la Cámara Argentina del Libro, la Cámara Argentina de Publicaciones, el Sector de Libros y Revistas de la Cámara Española de Comercio, la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines, y la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines.

En las últimas entregas de esta feria el terreno donde se realizó creció considerablemente, llegando a ocupar 45.000 m2 y recibiendo la participación de escritores, lectores y agentes de más de 50 países. Además se estima que esta feria supera los 1.200.000 visitantes cada año.

Entre las personalidades que se han hecho presentes en este evento se encuentran: Paul Auster, Wilbur Smith Susan Sontag, José Saramago, Mario Vargas Llosa, Arturo Pérez-Reverte, Rosa Montero y muchos más.

Cabe aclarar, que además de la Feria Internacional, en Buenos Aires se realiza anualmente la feria infantil y la juvenil de libros, que son similares a la anterior pero enfocadas a un público más específico.

La importancia de este evento

La feria del libro es una oportunidad única para los aficionados a la lectura para conocer nuevos autores, editoriales y demás. Los lectores son los protagonistas de este evento, sin ellos no sería posible, por eso la importancia cultural de la feria del libro reside en quienes la visitan por sobre los que la organizan y participan de forma profesional de ella.

Para los autores noveles también es una oportunidad única, pues pueden darse a conocer en editoriales o contactarse con editores, conocer lo que se está vendiendo en el mercado, acceder a recursos de promoción y muchos otros, que pueden ayudarlos a mejorar en la escritura y convertirse en escritores que publican.

Indudablemente la feria del libro es un acontecimiento imprescindible para la difusión de la literatura en todos sus géneros y permite incentivar a aquellos que no tienen cercanía con los libros a acercarse a la lectura, a entender que “los libros no muerden”, y que leer puede ser una de las actividades más placenteras y que más enriquezcan la mente, el cuerpo y el alma./ Téxil Gardey/LIVDUCA

“ Los lectores son un género que está desapareciendo. Escritores hay muchos, pero lectores...”

Jorge Luis Borges, Elogio de la sombra, 1969.

Que otros se jacten de las páginas que han escrito;

a mí me enorgullecen las que he leído.

No habré sido un filólogo,

no habré inquirido las declinaciones, los modos,

la laboriosa mutación de las letras,

la de que se endurece en te,

la equivalencia de la ge y de la ka,

pero a lo largo de mis años he profesado

la pasión del lenguaje.

Mis noches están llenas de Virgilio;

haber sabido y haber olvidado el latín

es una posesión, porque el olvido

es una de las formas de la memoria, su vago sótano,

la otra cara secreta de la moneda.

Cuando en mis ojos se borraron

las vanas apariencias queridas,

los rostros y la página,

me di al estudio del lenguaje de hierro

que usaron mis mayores para cantar

espadas y soledades,

y ahora, a través de siete siglos,

desde la Última Thule,

tu voz me llega, Snorri Sturluson.

El joven, ante el libro, se impone una disciplina precisa

y lo hace en pos de un conocimiento preciso;

a mis años, toda empresa es una aventura

que linda con la noche.

No acabaré de descifrar las antiguas lenguas del Norte,

no hundiré las manos ansiosas en el oro de Sigurd;

la tarea que emprendo es ilimitada

y ha de acompañarme hasta el fin,

no menos misteriosa que el universo

y que yo, el aprendiz.

Cuando descubrimos la Lectura, se nos abre un mundo nuevo de ideas y sin querer nos convertimos en Idearios y si de convertir se trata, podemos cambiar lo escrito por otros y darle el sentido que queramos desde nuestra propia perspectiva.

Y así vamos formando una cadena que tanto a escritores como a lectores, eslabones de ésta, nos une un solo punto.

La Pasión.

Motivarnos a leer es el Primer Paso. Tenemos un sin fin de temas que desde pequeños nos podemos interesar. La lectura corta y sencilla, es la mejor opción para no caer en el Tedio y llegar al hartazgo.

Una vez motivados, debemos dejarnos llevar por esa semilla de Pasión.

Te aseguro que no vas a dejar tan facil al libro, y si el libro quiere nos acompañará el resto de nuestra vida.

Entrevista de dos grandes Intelectuales hecha hace más de 25 años, Donde Borges tiene un contrapunto con Susan Stontag en la forma de ver este fenómeno

En 1985, cuando comenzaba la primera edición de la Feria del Libro de Córdoba, se produjo en la 10ª edición de la Feria del Libro de Buenos Aires un encuentro público memorable, entre Susan Sontag y Jorge Luis Borges. Ese encuentro fue presentado como la “reunión de dos de las mentes más brillantes del siglo 20”.

Ante un público que los ovacionaba y casi impedía la continuidad del diálogo, Susan Sontag (intelectual estadounidense, escritora, artista, directora de cine y teatro, militante de los derechos humanos), recibió con una reverencia a nuestro Jorge Luis Borges y le recordó otra reunión similar en Nueva York: “Aquí estamos otra vez como Laurel y Hardy, representando nuestro número”, y de allí en más se transformaron en cómplices, más que por la lucidez y universal originalidad de sus mentes, por la apasionada relación de ambos con la lectura.

Hace un cuarto de siglo en esa feria se empezaba a hablar del fin del libro. Sontag y Borges no se dieron por aludidos porque estaban leyendo.

–Susan Sontag: Creo que ser escritor es una vocación muy extraña. Casi todos los escritores que conozco, incluso yo misma, sabían desde muy temprana edad que querían ser escritores, desde los seis o siete años.

–Jorge Luis Borges: Yo siempre supe que mi destino era literario, no sé si escritor, pero sí lector; es más grato, siempre lo supe.

–SS: ¿Usted se imaginaba los libros que iba a escribir?

–JLB: No, nunca pensé eso... pensaba en el placer de leer, en el placer de escribir, pero en publicar, no, jamás.

–SS: ¿Cree que hubiera podido ser un escritor como Emily Dickinson, que no publicó nunca durante toda su vida?

–JLB: Sí, pero he cometido la imprudencia de publicar (risas). Estoy de acuerdo, desde luego, con el destino envidiable de Emily Dickinson. Si uno no publica, me dijo Alfonso Reyes, corremos el riesgo de pasarnos la vida corrigiendo borradores. Creo que tenía razón. Pero yo, por ejemplo, publico un libro y no leo nada de lo que se escribe sobre él; no sé si se vende o no, trato de soñar otras cosas, un libro distinto... Pero generalmente me salen parecidos al anterior.

–SS: Alguna vez le preguntaron a Paul Valéry cómo hacía para saber cuándo estaba listo un poema y Valéry le respondió: “Cuando viene el editor y se lo lleva, porque siempre podría mejorarlos o cambiarlos”.

–JLB: A mí me asombra tanto que se hable de edición definitiva... ¿Cómo puede saber el autor que no se va a arrepentir de un punto o de una coma, o de un adjetivo? Es absurdo eso de edición definitiva. ¡Cómo edición definitiva, si el idioma va cambiando también!

–SS: Yo también siento que me gustaría volver a escribir casi absolutamente todo lo que he escrito.

–JLB: Yo quisiera destruir todo lo que he escrito (risas) pero... podría salvar algún libro: El libro de arena, lo demás podría olvidarse. Bueno, quizás La cifra también, lo demás puede y debe olvidarse, sobre todo las Obras Completas (risas).

–SS: ¿Tiene favoritos, entonces?

–JLB: Sí.

–SS: Cuando vuelvo a leer lo que he escrito, trato de hacerlo lo menos posible, obligada por las reediciones. Me siento muy deprimida porque creo que fue malísimo y me avergüenzo de que exista. O, por lo contrario, pienso que fue tan bueno que no voy a volver a escribir algo tan bueno.

–JLB: A mí me pasa también sentir envidia, decir: ¡Ojalá yo hubiera escrito eso!

–SS: Creo que mi imaginación no es tan fuerte como la suya, porque no puedo siquiera imaginarme escribir sin publicar. ¿Usted puede imaginárselo?

–JLB: Yo publiqué mi primer libro a los 24 años, pero no pensé en la venta ni en darlo a conocer a los diarios...

–SS: Para mí, la publicación es una forma de deshacerme de ellos; de no tener que corregirlos más. Es decir que yo tengo que mantener los caños destapados, entonces los publico y no pienso más en ellos.

–JLB: Lo que yo hago es cambiar de temas.

–SS: No sólo cambiar de temas sino también de opinión; lo cual es bastante incómodo, pues la actitud adulta responsable es estar parado siempre detrás de lo que uno ha escrito, respaldándolo.

–JLB: Esa es una actitud comercial, sobre todo.

–SS: No, no creo que sea comercial. Existen libros míos publicados hace 20 años y si algunos los leen no es culpa de nadie que el tiempo haya pasado. Si veo a un joven que lee un libro que escribí 20 años atrás, me sentiría muy poco amable diciéndole que eso ya no me interesa. Eso no significa que no esté contenta porque se están leyendo mis libros. Sólo siento que algunos ya no me atañen más. Mi tarea es estar más allá de mis libros. Es una especie de posición esquizofrénica, porque una parte mía quiere que sigan siendo leídos, pero hay otra parte que es la creativa, entonces me interesa lo que estoy escribiendo ahora o lo que haré en el futuro. También me pasa que cuando hago algo tengo la necesidad de contradecirlo y me siento libre de contradecirlo porque ya lo hice. Por ejemplo, una postura que pude haber tomado, con total honestidad, de pronto la veo distinta; es por eso que me gusta más hablar de las obras de otras personas. ¿Está de acuerdo con algo de esto?

–JLB: Yo nunca releo lo que escribo, es más: me olvido, es como una purificación.

–SS: Es que parece que uno no tiene el mismo acceso a las obras propias como a las de los otros. Para mí, la definición de un libro importante es que se necesita leerlo más de una vez.

–JLB: Sí, sí... los otros son simulacros.

–SS: Claro, la definición que doy a la buena literatura es el volver necesariamente a esos libros, hacer una especie de familia con ellos, un discurso en donde uno es parte.

–JLB: En el caso de la poesía, ésta tiene que ser ligeramente misteriosa, no puede ser explicable; si el poema puede ser explicado casi no es poesía. Tiene que haber algo en las cadencias...

–SS: ¿Qué piensa de la diferencia entre prosa y poesía? Yo soy un poco incrédula de las dicotomías; ni bien uno mira profundamente, las distinciones se derrumban...

–JLB: No yo creo que la diferencia no esté en el texto, sino en el lector; el lector que lee una página en prosa espera razonamientos, noticias, informaciones; pero el que lee una página en verso sabe que tiene que emocionarse antes que nada.

–SS: Yo voy a tomar la postura opuesta, porque por ejemplo, si Dante es poesía ciertamente también es argumento e información; si Kafka es prosa no hay en él ni noticia ni información. Yo no creo que la distinción es entre lo que tenga información y argumento y lo que no.

–JLB: Yo no he dicho que lo que mejor busca el lector es una cosa... Por ejemplo un clásico, no es un libro que esté escrito de un modo, es un libro leído de un cierto modo, con más respeto.

–SS: Entonces cree usted definitivamente que la diferencia radica en los lectores, en la diferencia entre ellos.

–JLB: Claro, tantos tipos de lectores como lectores hay en el mundo...

–SS: ¿Qué dice usted cuando alguien le dice que quiere ser escritor?

–JLB: Le digo que sea lector, que es mucho más grato.

–SS: Sí, especialmente a la gente haragana, ¿no?

–JLB: Yo soy haragán (risas).

–SS: Nosotros, Borges, nos pasamos gran parte de nuestra vida leyendo...

–JLB: Es lo más prudente que se puede hacer...

–SS: Yo me asombro cuando mis colegas me preguntan de dónde saco el tiempo para leer.

–JLB: ¿Para qué sirve el tiempo sino para leer? (risas).

–SS: Yo disfruto realmente al leer, pero a veces pienso “¡No puedo estar todo el tiempo leyendo, más vale que escriba un poco!” Pero insisto, para mí el gran placer radica en leer.

–JLB: Sí, sí... un placer accesible al que mucha gente se niega, no sé por qué...(risas)

–SS: Sí, pareciera que leer es también tanto o más fácil que ver televisión.

–JLB: Claro, claro, mirar televisión enferma; por suerte a mí la ceguera me defiende...(risas).

–SS: Tenemos que aumentar la comunidad de lectores.

–JLB: Los lectores son un género que está desapareciendo. Escritores hay muchos, pero lectores...

–SS: Creo que precisamente por eso es que son tan importantes estas ferias de libros.

–JLB: Claro, para fomentar las sectas de los lectores, las sociedades secretas de los lectores...

–SS: Entonces... ¡qué vivan por mucho tiempo las ferias de libros!

(Risas y muchísimos aplausos)

domingo, 28 de agosto de 2011

¡Ojo! Con lo que se lee, se escribe o se publica. Libros controvertidos cuyo mensaje puede ser perjudicial: Autoayuda, pedofilia, dietas infantiles






Ciertos libros de autoayuda pueden hacer daño






Un nuevo estudio advierte que pueden reforzar la visión negativa en la gente con baja autoestima.

Los libros de autoayuda no salen en publicaciones especializadas, no tienen críticas ni reseñas, y a veces ni siquiera tienen publicidad. Sin embargo, estos textos defenestrados por la élite literaria se venden de a miles y ciertos autores incluso lo hacen de a millones. ¿Sirven sus mensajes? Se ha dicho que "algo", que "depende", o en todo caso que son "inocuos". Ahora, una psicóloga canadiense no sólo pone en duda la efectividad de estos libros sino que asegura que para algunas personas pueden llegar a ser nocivos.

El estudio fue publicado en la revista Psychological Science. Su autora, Joanne Wood, de la Universidad de Waterloo, se centró en gente con muy baja autoestima. Dice que a estas personas los mensajes de estos libros les hacen mal porque en general los textos apuntan a potenciar lo positivo de cada uno. Sugiere que el repetirse a sí mismos frases positivas del estilo "tu puedes" o "eres el mejor" provoca estados de ánimo negativos porque entran en conflicto con la visión que esas personas tienen de sí mismas. Wood sostiene que cuando las frases positivas chocan con la autopercepción, no hay sólo un rechazo sino un reforzamiento de la autopercepción. Es decir, los que creen que son antipáticos, no queridos o feos sienten que decir lo contrario es tan increíble que refuerzan su propia visión negativa en lugar de cambiarla.

Bernardo Stamateas es psicólogo y autor de libros de autoayuda por demás exitosos. Sus "Emociones tóxicas" y "Gente tóxica" han vendido más de 120 mil ejemplares. "Hay una 'autoayuda' light, plagada de consejos como 'abraza un árbol y bésalo', 'quererte', 'decirte en el espejo que sos lindo', y si una persona tiene baja estima, depresión o una fobia, por más que repita esas frases no sólo no sanará su problema de raíz sino que le agregará una nueva frustración. Ningún libro de autoayuda le cambia la vida a nadie, no es una varita mágica, sólo intenta ser un 'disparador' para repensar ciertos temas como cuando un amigo nos da un consejo o nos cuenta una historia y eso nos hace reflexionar. Y nunca suplanta una terapia psicológica, que ayuda a ir a la raíz del problema y siempre es recomendada, así como un libro que nos hizo bien".

Para Lila Isacovich, psicóloga de la Fundación Buenos Aires, quien compra un libro de alguna manera está reconociendo la autoridad de quien lo escribe. "En ese acto, alguien se somete a la palabra autorizada de otro, que se arroga el saber sobre el tema. Cuando se consulta, hay una responsabilidad insoslayable del lado del consultado, y si se tiene en cuenta el poder sugestivo que se le otorga, habrá quien haga uso y abuso de ese poder, y quien, por el contrario, se cuide muy bien de no ejercerlo. No habría que subestimar cierto componente masoquista que nos habita y puede llevarnos a buscar en estos manuales los mandatos ideales a cumplir bajo promesa de llevar una vida sana y/o superar todo tipo de conflictos o frustraciones. Hay una creencia en juego, un tipo de pensamiento religioso de 'si hago esto las cosas marcharán mejor'. Claro que existe el riesgo de que alguien quede supeditado a estas indicaciones y se sienta aún peor por no poder acatarlas. Si hay algo que está irresuelto y nos genera conflicto, es porque no pudimos implementar por nosotros mismos un cambio. Comprobar que tampoco las sugerencias de un experto nos sirven, porque no las podemos aplicar, reafirma la impotencia, la frustración".

Miriam Mazover, psicoanalista del Centro Dos, es terminante: "El problema de los libros de autoayuda es que tienen consignas universales y borran lo particular de cada subjetividad. Esto no es eficaz y puede ser nocivo. Ningún consejo es aplicable a todos. Si las indicaciones son acéfalas, sólo se logra un acting (un acto sin subjetividad). Los tratamientos personalizados siempre tienen en cuenta la estructura psíquica de cada uno". Y repite aquella consigna de Freud sobre cuidarse del fervor curandis: "No podemos renunciar a esta fuerza pulsional que se expresa en los síntomas; su reducción sería peligrosa para nuestro propósito terapéutico. Por cruel que suene debemos cuidar que el padecer del enfermo no termine prematuramente, de lo contrario corremos el riesgo de no conseguir nunca otra cosa que una mejoría modesta y no duradera"./Mariana Iglesias/El Clarín/LIVDUCA

Libro infantil podría provocar trastornos de bulimia y anorexia

Aún no está a la venta, y el libro “Maggie se pondrá a dieta”, ha causado una gran polémica debido a que está dirigido a menores entre 6 y 12 años, y porque en su portada aparece una niña “gordita” mirándose al espejo con un vestido que no es de su talla, pero que a través del reflejo se ve delgada.

El argumento del libro escrito por Paul M. Kramer, un escritor estadounidense de literatura infantil, señala que Maggie, una niña fuera de forma, hace una dieta que la transforma de una chica insegura y escasamente popular, a estrella del equipo de fútbol de su colegio.

Jaime García, nutriólogo del Hospital Clínico Universidad de Chile, considera que el libro es peligroso, ya que la alimentación en niños que requieran dieta o manejo nutricional debe estar en manos de un especialista.

“Es bueno que existan libros sobre la alimentación saludable, pero que propongan dietas para niños pequeños me parece sumamente arriesgado, ya que es una población susceptible que en la pre adolescencia puede generar graves riesgos de trastornos alimentarios como anorexia y bulimia”, sentencia el profesional.

El argumento del libro fue calificado por el médico como inadecuado, por lo que hace un llamado a la precaución, y a no plantear el tema de las dietas a los niños.

“No corresponde relacionar la alimentación con el éxito, con la belleza, y con la figura física. La alimentación sólo puede relacionarse con la salud, sobre todo en los niños”, afirma el doctor.

Bárbara Valenzuela, nutrióloga del Hospital chileno Dipreca, dice que en niños menores de 12 años la dieta no está recomendada porque ellos están en la plenitud de su crecimiento, por lo tanto, la restricción de cualquier tipo de nutrición apropiada no es el tratamiento para que bajen de peso.

“En ese caso, lo más importante es ordenar las comidas y la actividad física, y eso significa que tenemos que sacar todas las cosas que están fuera de la nutrición de cualquier persona como la comida chatarra, papas fritas, dulces y bebidas”, aclara.

La especialista explica que esos alimentos no son saludables y no ayudan a los niños a nutrirse en forma óptima porque tienen gran cantidad de grasa, de sal, y de azúcar, lo que no es bueno para el crecimiento./Verónica Gudiña/LIVDUCA

En Argentina causa revuelo, la distribución de libros con apología pedófila

La literatura no es contraproducente ni provoca malos hábitos, pero hay ocasiones en las cuales genera reacciones negativas por no presentarse en el espacio adecuado. Como es de público conocimiento, hay libros dirigidos al público adulto, otros que se desarrollan para los lectores jóvenes y hasta existen propuestas ideadas para los más pequeños.

Cuando una obra llega a las manos equivocadas, entonces comienzan los problemas, tal como sucedió días pasados en la provincia argentina de Chaco. Allí, un grupo de padres, docentes, psicopedagogas y concejales denunció que había comenzado a distribuirse en las escuelas un material literario cuyo contenido hacía “apología o exaltación de la pedofilia”.

Por el perfil de estas afirmaciones, el escándalo no tardó en surgir y las autoridades se vieron obligadas a sacar de circulación a este texto que había sido editado por el Instituto de Cultura provincial bajo el título de “Arquitextos – Herramientas creativas para la producción literaria”.

Si bien se tomó la decisión de frenar la distribución de este trabajo, fueron varios los funcionarios que, en declaraciones públicas, se encargaron de aclarar que el libro no fue ideado como texto escolar, sino como herramienta de talleres literarios.

Silvia Robles, la presidenta del Instituto de Cultura chaqueño, fue una de las autoridades que buscó aportar claridad a este asunto que conmociona a numerosos argentinos. Según sostuvo ante los medios, jamás se planeó convertir a “Arquitextos” en una fuente de consulta escolar ya que es un “libro técnico destinado a especialistas que se dedican a la labor profesional de impartir talleres literarios”, tal como reproducen desde DiarioChaco.com.

Pese a las explicaciones y al rol activo que pareció asumir el gobierno provincial tras la reacción de varios padres, aún no se sabe quiénes son los responsables de haber acercado a las escuelas un material de lectura que, de acuerdo a la denuncia formulada, contiene diversos párrafos obscenos e incluye algunas referencias hacia la pedofilia./Julián Pérez Porto

La noticia: El ministro de Educación provincial aseguró que el texto “no estuvo jamás en una escuela ni va a estarlo”.

El gobierno del Chaco echó a la directora de Letras del Instituto de Cultura provincial, Graciela Barrios, por autorizar la impresión y distribución de un libro para adultos que contiene expresiones obscenas y pedófilas, se informó hoy oficialmente.

Asimismo, el ministro de Educación chaqueño, Francisco Romero, aseguró que el texto “no estuvo jamás en una escuela ni va a estarlo” porque “no fue pensado para ese ámbito” y destacó que, no obstante, el gobernador Jorge Capitanich ordenó que la edición completa fuera quitada de circulación.

Según se informó esta mañana, el vicegobernador de la provincia, Juan Carlos Bacileff Ivanoff -a cargo del Poder Ejecutivo por encontrarse Capitanich en Buenos Aires- instó al Instituto de Cultura “a tramitar la separación del cargo de Graciela Barrios, responsable del área de literatura” de ese organismo.

Asimismo, el vicegobernador solicitó a la presidenta del Instituto de Cultura, Silvia Robles, que ordene un sumario administrativo para “identificar a los responsables que ordenaron la impresión, difusión y distribución del libro Arquitextos”. El polémico libro “Arquitextos”, editado en el marco de una producción de talleres literarios para adultos, generó el rechazo de docentes y algunos concejales por contener diferentes párrafos obscenos y con referencias a la pedofilia, indicaron distintos medios locales.

El texto había sido adquirido por un grupo de docentes de la localidad de Coronel Du Graty, en una Feria del Libro realizada allí. Desde el gobierno provincial se ordenó la salida de circulación del libro, aunque no obstante desde el ministerio de Educación se insistió en que “nunca tuvo como destinatarios a personas no adultas”./El Clarín/LIVDUCA

Microrelato , qué es, cómo escribirlo y cómo leerlo – Un género literario en pleno apogeo




Las historias breves existen desde siempre en la literatura, sin embargo recién en las últimas décadas han cobrado mayor importancia y se las ha asumido como un género narrativo, distinguiéndolo claramente de los cuentos.

Algunos autores, que entre otros géneros cultivaron el microrrelato, fueron: Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Julio Cortázar, Macedonio Fernández, Ana María Shua, Luisa Valenzuela y Gabriel Jiménez Emán, entre otros.

¿A qué se llama microrrelato?

El escritor español Fernando Valls, en su definición acerca de este género, dijo:.

El avance de las tecnologías y la inserción compulsiva de Internet en los hogares y las vidas de las personas, ha abierto un margen muy amplio de posibilidades para la difusión de la literatura en todos sus campos, y gracias a ello, el microrrelato pudo alcanzar una relevancia global y llegar a personas que tal vez antes jamás habrían pensado en este diminuto estilo.

Concursos de microrrelatos

Una de las formas en las que los autores se promocionan es presentándose a concursos literarios; ganar un concurso literario, por pequeña que sea su importancia, puede significar mucho para un escritor, pues le permitirá no sólo adquirir más confianza en sí mismo, sino que también se hará conocido por un entorno más grande, y será leído por autores con cierto prestigio, los cuales, en muchos casos sirven como nexos para conseguir publicar en una editorial.

En lo que respecta a microrrelatos, quizás el afán de publicar en papel no sea tal, pero sí de hacerse conocidos, por eso muchos autores participan de concursos de este género para alcanzar tal fin.

Entre los concursos de microrrelatos más famosos, se encuentran el concurso del Museo de la Palabra y el de Relatos en Cadena, de la Cadena SER.

Características fundamentales de un micro

Para que un texto pueda ser considerada microrrelato debe ser corto y concluyente. Algunas personas creen que como estos textos son tan breves, escribirlos debe ser muy sencillo, pero esta es una falacia muy grande. Para escribir un buen microrrelato hace falta una capacidad de síntesis muy grande, y con ella escribir lo que se desea expresar, sin perder el buen gusto ni la calidad literaria.

Un buen microrrelato es como el final de un cuento, comienza con una cierta tensión hasta concluir. Pese a que la mayoría de los microrrelatos famosos de hoy en día no cuentan con estas características, considero que sin esta estructura los textos pueden ser muy bonitos, pero no ser agrupados con los de este género.

Un texto donde simplemente se expresa una sensación, no necesariamente es un microrrelato, habría que analizarlo profundamente para poder afirmarlo. Si no reúne las condiciones antes descritas, puede tratarse de una frase o de otro género dentro de la narrativa, cabe aclarar que existen muchos más géneros literarios que los que en realidad se conocen.

Un microrrelato debe sorprender, la escasez de palabras debe colaborar para que el lector piense, imagine, sueñe; en ese punto este género se puede asemejar al poético, por esa capacidad de asombrar al lector y llevarlo bruscamente a mundos desconocidos, con una o dos palabras.

La literatura en su expresión mínima

La escritora Lidia Blanco, dice que y ¡es esto tan cierto!.

Un autor que consigue en un brevísimo texto internarte en una nueva realidad, diciéndote exactamente lo que necesitas saber para imaginarla, ni una palabra más ni una menos. Como los fotógrafos que se dedican a la fotografía minimalista, intentando resaltar un objeto sin darle mayor importancia al espacio en el que se encuentra, lo mismo debe hacer el escritor de microrrelatos, capturar lo importante de las historias y contarlo de forma breve, pero sin olvidarse de mantener un estilo literario.

Según la escritora argentina, Valenzuela el microrrelato ofrece un sistema de pensamiento que hace posible asociar ideas y utilizar el lenguaje de otra forma.

¿Cómo leer un microrrelato?

Según el editor Brasca, quien también ha escrito un conjunto de microrrelatos,.

Lo que hay que tener en cuenta a la hora de leer un microrrelato, es que no encontraremos en esa lectura ninguna certeza, sino más bien complejidades surgidas de simples elementos, de, como dice Brasca, partículas, y que nos ayudarán a tener una visión más profunda, más compleja del mundo; la idea es conseguir que esa mínima historia, despierte miles de palabras en nosotros, esas que no han sido dichas.

Pese a la brevedad de este género, no apunta a los lectores casuales, sino más bien a uno más enterado, capaz de comprender claramente el mensaje, escrito de un modo sumamente artístico y utilizando recursos del lenguaje, que no son tan sencillos de captar si no se está empapado de él./ Téxil Gardey/LIVDUCA

Autores chinos piden más traducciones a lenguas occidentales y buscan promover el Premio de Literatura Mao Dun





Es necesario traducir más libros chinos a lenguas occidentales y expresar en las novelas más ideas que estimulen la reflexión para elevar la posición literaria de China en el mundo, dijeron el viernes algunos de los autores más prestigiosos del país.

Los autores, que buscan promover el Premio de Literatura Mao Dun, el más importante de China, dijeron que la literatura moderna china tiene pocos lectores en Occidente a pesar de la presencia económica del país.

"El conocimiento de los autores occidentales por el pueblo chino supera de lejos el conocimiento de los autores chinos por los occidentales'', dijo Liu Xinglong, quien ganó el premio por su libro Misión celestial, acerca de los abnegados maestros en zonas rurales sumidas en la pobreza.

"Cualquier hogar chino que posea una biblioteca probablemente tendrá traducciones de libros en inglés, pero no sucedería lo mismo con libros chinos en hogares occidentales'', dijo Liu.

Aunque China es uno de los mayores editores de libros y periódicos del mundo, los autores chinos tienen escaso reconocimiento en círculos literarios fuera del país, hecho que algunos atribuyen a la falta de traducciones.

"Para tener la oportunidad de ganar un premio Nobel se necesitaría un cambio, y es que el comité de literatura pensara en incorporar el chino'', dijo Liu Zhenyun, ganador del premio Mao Dun por Una oración vale miles, sobre un hombre que busca a alguien con quien hablar en una sociedad sin religión.

"No se trata de la calidad del trabajo... La falta de traducciones de obras chinas (a otros idiomas) es una de las razones de nuestra falta de presencia'', sostuvo el escritor.

China desconoció a su único premio Nobel de literatura, Gao Xingjian, quien se exilió en Francia en los 80 para escapar de la censura. Recibió el premio en el 2000.

Algunos autores dijeron que la falta de inspiración es uno de los obstáculos más grandes para alcanzar el reconocimiento literario internacional.

"Para que una historia sea traducida y conmueva a la gente, necesitamos ideas importantes y de alto nivel que estimulen la reflexión'', dijo Mo Yan, ganador del Mao Dun por Rana, la historia de una partera rural que sufre un quebranto emocional luego de practicar abortos y esterilizaciones forzados durante 30 años.

Mo es uno de los pocos autores chinos conocidos en occidente. Su novela Sorgo rojo fue adaptada al cine por Zhan Yimou.

El premio Mao Dun lleva el nombre de uno de los escritores principales chinos del siglo pasado. Fue otorgado por primera vez en 1982./El Universal/LIVDUCA

sábado, 27 de agosto de 2011

Antiguo poema persa es censurado en Irán





No hay que hacer un esfuerzo para saber que en el actual régimen de gobierno iraní la censura forma parte de su habitual manera de control social. La presión religiosa y política es muy intensa sobre el total de la población, llegando a prohibir, por ejemplo, películas occidentales o incluso la música rock (indispensable el visionado del documental Nadie sabe nada de gatos persas).

Pues bien, el celo de las autoridades iraníes para proteger a sus conciudadanos de las malas costumbres ha dado un paso más comenzando a trocear clásicos de su propio pasado, encontrando en el poema Khosrow y Shirin varios pasajes que podrían ser peligrosos de acuerdo a las leyes de moralidad impuestas tras la revolución en 1979.

Khosrow y Shirin (también traducida como Kosroes y Chîrîn) forma parte de los poemas épicos de Shahanameh, con numerosos referentes y variaciones a lo largo de los siglos. La versión en concreto que no ha gustado nada a los censores es la de Nezami Ganjavi, escrita en 1177 y que se venía publicando sin problemas en los últimos años.

Pues bien, el hecho de que se haga referencia al amor -amor físico, como se puede entender de frases como «ir de la mano“- ha sido suficiente junto con que algunos personajes consumen bebidas con alcohol, para sacar la tijera y decirle a la editorial Peydayesh que ya podían ir pensando en cambiar el texto para la octava edición o nada de nada.

El hecho que la censura llegue a textos clásicos escritos en el siglo XII y que pertenecen a la tradición cultural persa quiere decir que la presión sobre el mundo de la cultura en Irán se va a recrudecer y van a recortar otras expresiones artísticas como la danza. Por lo visto han decidido guiarse por la interpretación más estricta del Corán, esquilmando libertades tanto de acción como de pensamiento. /Alfredo Álamo/LIVDUCA

miércoles, 3 de agosto de 2011

Merecida distinción al insigne escritor español Javier Marías






El escritor español Javier Marías acaba de ver recompensada su labor literaria con el Premio de Literatura Europea, un galardón que se le ha concedido en la ciudad austríaca de Salzburgo en reconocimiento al conjunto de una obra que merece ser realzada.

Según resaltó Alexis Grohmann antes de entregar la distinción, Marías ha construido a lo largo de su trayectoria una obra “maestra y capaz de expandir la conciencia del lector” en la cual se observa una prosa “digna de ser leída en voz alta, como un poema”.

Al recoger su premio, señalan desde “La Nueva España”, Marías agradeció el gesto de quienes le concedieron esta condecoración y sorprendió a los presentes con un discurso irónico sobre las pretensiones de los autores jóvenes, las comparaciones y los encasillamientos de críticos y especialistas en cultura.

Minutos más tarde, en entrevista con EFE, el flamante ganador del Premio de Literatura Europea volvió a manifestar su alegría frente a este honor dotado con 25 mil euros que lo pone al mismo nivel que otras personalidades “casi míticas” que ya lo han obtenido, tales los casos de Wystan Hugh Auden, Italo Calvino y Simone de Beauvoir, “todos ídolos de la primerísima juventud”, según reconoció el propio Marías.

Cabe destacar que el creador de propuestas como “Los dominios del lobo”, “El monarca del tiempo” y “Mañana en la batalla piensa en mí” sólo admite distinciones internacionales, es decir, rechaza todo aquello que surja como recompensa desde el Estado de su tierra natal ya que considera que el ámbito estatal “no tiene por qué dar nada a un escritor”. Según dice, jamás aceptaría un premio oficial, pero como admite que su decisión puede estar influida por ciertas “antipatías”, tal vez en un futuro esta visión cambie y su labor pueda ser distinguida con algún galardón, aunque todos sabemos que los premios literarios no son evidencia de superioridad intelectual./EFE/Poemas del Alma/LIVDUCA

Letras con letras, o letras con arte - Literatura comparada, un tema de todos los tiempos



La literatura comparada es una disciplina que forma parte de los estudios literarios. Su objeto de estudio es multinacional y

cuenta con una perspectiva supranacional, ya que se dedica a la comparación de una literatura con otra o a la comparación entre la literatura y otras expresiones artísticas.

Es importante tener en cuenta la filosofía liberal que fue clave en el nacimiento de la literatura comparada, que se desarrolló con la intención de superar los límites impuestos por el nacionalismo cultural del romanticismo.

Puede decirse que la literatura comparada tuvo su origen en la primera mitad del siglo XIX, de la mano de Jean-Jacques Ampère (1800-1864) y Abel-François Villemain (1790-1870). Se dice que esta disciplina literaria es una consecuencia del postromanticismo.

La primera publicación dedicada a la literatura comparada fue editada en 1877. Su nombre era “Acta comparationis litterarum universarum” y su edición corrió por cuenta de la Universidad de Cluj (hoy perteneciente a Rumania).

El contexto histórico es esencial para comprender el desarrollo de la disciplina. Tras la Primera Guerra Mundial y antes de que se desencadene la Segunda, los estudiosos confiaban en que la literatura comparada permitiría el entendimiento y la comprensión entre las naciones europeas. De esta forma, la guerra sería una posibilidad más lejana.

Finalmente, la Segunda Guerra Mundial no pudo ser evitada, aunque la literatura comparada logró seguir desarrollándose en los Estados Unidos. Fueron creados numerosos departamentos universitarios de esta disciplina, que luego sufrió un freno con la denominada guerra fría.

En países como España, por ejemplo, la titulación de Literatura Comparada (unida a la de Teoría de la Literatura) recién aparece en la década del “90, con la Ley de la Reforma Universitaria. Los profesores Alejandro Cioranescu (1911-1999) y Claudio Guillén (1924-2007) son considerados como dos de los principales referentes de la disciplina en el ámbito académico español./Poemas del alma/LIVDUCA