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miércoles, 20 de mayo de 2020

Elena Poniatowska, la gran dama de las letras de México © Ivette Durán Calderón



©Ivette Durán Calderón


Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor, nació en París, Francia, un 19 de mayo de 1932, Periodista, investigadora y autora de innumerables obras y artículos. Casada con el astrónomo Emmanuel Haro, de cuyo matrimonio tuvo tres hijos:
Emmanuel (1955), Felipe (1968), y Paula (1970). Se divorciaron en 1981, su ex esposo falleció en 1988.  

Muchas veces galardonada, su mayor gloria literaria por ahora es haber sido merecedora del “Premio Miguel de Cervantes” el año 2013. México es su patria putativa de la cual se honra en representar.

Esta mujer registrada con seis nombres, eligió el primero, Elena (en español) para darse a conocer y firmar sus escritos.

Reconocida periodista y autora mexicana nacida en Francia. Políglota (español, inglés y francés) especializada en trabajos sobre temas sociales y políticos centrados en aquellos considerados privados de sus derechos, en especial mujeres y gente de escasos recursos.

Si bien nació en su familia emigró a México durante la Revolución Mexicana, escapando de la Segunda Guerra Mundial. Elena, tenía entonces diez años de edad. Con dieciocho años y sin educación universitaria, comenzó a escribir para el periódico Excélsior en las columnas de sociedad. Pese a la postergación de los derechos de las mujeres (entre 1950 a 1970) escribió sobre temas sociales y políticos en periódicos. Incursionó asimismo, en libros de ficción y no ficción.

Su obra consagrada es “La noche de Tlatelolco” la cual versa sobre la
represión de las protestas estudiantiles de 1968 en la Ciudad de México. Pese a haber renunciado al título de Princesa de Polonia heredado de la familia real de su padre, le apodaron "La Princesa Roja" debido a su tendencia ideológica izquierdista.

Fue criada en Francia por un abuelo que era escritor y una abuela que le mostraba fotos sobre México, incluidas fotografías en National Geographic que representaban a africanos, diciendo que eran indígenas mexicanos, y asustándola a ella y a sus hermanos con historias sobre canibalismo. Inició su formación en Francia en Vouvray en el Loira. Al arribar a México, retomó su educación en el Liceo Franco-Mexicano, luego en el Eden Hall y la escuela secundaria en el Sacred Heart Covent. En México aprendió a escribir y adquirió su propio estilo periodístico, de ese modo prestó sus servicios en el periódico Excelsior. No obtuvo formación académica universitaria.


La relación con su madre fue muy cercana, aunque no estaba contenta de que su hija fuera etiquetada como "comunista" y se mantuvo reacia a leer la novela que escribió sobre la activista política Tina Modotti, "Tinísima".


Actualmente Poniatowska lleva una vida apacible, acude al gimnasio con
regularidad, disfruta de los quehaceres domésticos y administra los pagos de servicios básicos. Escribe desde su casa, en inmediaciones de Chimalistac , una colonia del sur de la Ciudad de México correspondiente a la Alcaldía Álvaro Obregón. Chimalistac está formado, por un pueblo —de origen prehispánico— y un fraccionamiento de finales del siglo XIX, establelcido en los terrenos de lo que fue la huerta del colegio Carmelita de San ángel. La casa acondicionada con buen gusto, está atiborrada de libros y fotografías familiares y sociales. 

También cuenta con hermosas pinturas de Francisco Toledo, es decir, Francisco Benjamín López Toledo, artista plástico mexicano de orígenes zapotecas que también tuvo una destacada labor como activista de izquierda.

Poniatowska ha publicado novelas, libros de no ficción, ensayos periodísticos y muchos adelantos y prólogos de libros sobre artistas mexicanos. Gran parte de su escritura se ha centrado en temas sociales y de derechos humanos, en especial todo lo relacionado con las mujeres y los pobres.

Comenzó su carrera como escritora en 1953 a los 21 años de edad, al
principio publicó bajo su nombre francés de Hélene, a veces usaba los nombres —a modo de seudónimo—, de Elena o Anel. Su primer libro publicado en 1954, fue Lilus Kilus (cuya historia trata de la mayoría de edad de las mujeres mexicanas antes del feminismo. Se enfoca en una niña curiosa, moldeada cuidadosamente por la sociedad para convertirla en una novia obediente).

Desde entonces dio rienda suelta a una carrera matizada de periodismo y escritura creativa. Destacó por ser la sutil voz en una sociedad patriarcal, pese a que se la llamaba "Elenita" (pequeña Elena), y pese también a que su trabajo se descartaba con relativa frecuencia por ser consideradas entrevistas ingenuas y literatura "infantil”.

El trabajo más influyente de Poniatowska fueron las "narraciones testimoniales", escritos basados ​​tanto en hechos históricos como en relatos de personas que normalmente no son registradas por los medios de comunicación. 

Ella comenzó a escribir sobre temas sociales después de una visita a Lecumberri (una antigua prisión famosa), para entrevistar a varios trabajadores ferroviarios encarcelados declarados en huelga. Entrevistó al Subcomandante Marcos en 1994.

Gran parte de este trabajo ha sido compilado en siete volúmenes, incluyendo Todo México (1991–1999), Domingo siete (1982) y Palabras cruzadas (1961). Su libro más conocido de este tipo es La noche de Tlatelolco, que contiene los testimonios de las víctimas de la masacre de estudiantes de 1968 en la Ciudad de México.

Se la reconoce como una de las fundadoras del periódico La Jornada, Fem, una revista de corte feminista, Siglo XXI, una editorial y la Cineteca Nacional, el instituto nacional de cine.

Sus obras han sido traducidas al inglés, polaco, francés, danés y alemán, a
partir de la década de 1990. Escribió una obra llamada Meles y Teleo: apuntes para una comedia y la novela De noche vienes  ("You Come by Night") la cual fue adaptada al cine en 1997, dirigida por Arturo Rispstein protagonizada por María Rojo y Tito Vasconcelos. 

También ha publicado biografías del premio Nobel Octavio Paz y del artista Juan Soriano.


Incomprensiblemente, pese a ser reconocida como la "gran dama" de las letras de México, no ha obtenido el reconocimiento mundial, tal como ocurrió con otros autores prolíficos latinoamericanos de su generación. Tampoco integra oficialmente la élite de México, no ha recibido nombramientos diplomáticos, como es el caso de Carlos Fuentes, quien comentó al respecto, que Elena se encontraba demasiado ocupada en los barrios bajos de la ciudad o comprando víveres. Aunque ella admite que tales comentarios se dicen en broma, afirma con cierta nostalgia que siente que la consideran más una sirvienta, una cocinera o incluso un conserje en la "gran casa de la literatura mexicana".

Por más de treinta años, Elena Poniatowska ha impartido un taller semanal de
escritura, con el objetivo de influir en una generación renovada de escritores mexicanos, incluidos Silvia Molina y Rosa Nissán. Siente que alcalnzó su objetivo.

Sin duda la valoración crítica de su obran coincide en afirmar que aquella es un cruce entre ficción literaria y construcción histórica. Comenzó a crecer en la década de 1960 y maduró en la década de 1970, al dedicarse a producir obras en solidaridad político social.

Aunque prefiere la escritura creativa, sus escritos creativos son meditaciones filosóficas y evaluaciones de la sociedad y los marginados dentro de ella.

Su estilo es libre y coloquial, carente de solemnidad. No es una escritora imparcial, ya que actúa como defensora de aquellos que siente que no tienen voz.

Destaca una declaración que hizo al periódico La Jornada, manifestando que
el movimiento estudiantil de 1968 dejó una profunda huella en su vida causando que su conciencia cambiara cuando los estudiantes fueron asesinados por su propia policía. Fue la motivación para escribir con el propósito de cambiar a México. 

Visitó a presos políticos y otros detenidos en la cárcel, especialmente huelguistas y estudiantes protestantes de 1968. Según una biografía cuya edición en inglés fue nominada al Premio Pulitzer, su casa estuvo vigilada las 24 horas. Fue arrestada dos veces (la primera fue detenida por doce horas y la segunda, por dos), cuando espectaba las manifestaciones. Por razones personales, ella nunca ha escrito ni habla al respecto.

Involucrada en las causas de sus protagonistas —generalmente mujeres—, también se puede incluir a los trabajadores agrícolas, indígenas, y zapatistas en Chiapas en la década de 1990. Se considera feminista y observa los movimientos civiles con simpatía y entusiasmo. Ha rechazado ofertas políticas, aunque se involucró en la campaña presidencial de 2005 de Andrés Manuel López Obrador. Escribió sobre la ocupación de siete semanas del Zócalo que siguió a la pérdida de López Obrador en 2006. Culpó a los empresarios de México y a los Estados Unidos por su pérdida, así como a la ingenuidad del entonces candidato perdedor.

Sus principales trabajos de investigación incluyen La noche de Tlatelolco
(Masacre en México) (1971). Fuerte es el silencio (Strong is Silence) (1975) y Nada nadie. Las voces del temblor (Las voces del terremoto) (1988). Con relación a su libro sobre Tlatelolco, cuenta que se enteró de la masacre, la noche del 2 de octubre de 1968, cuando su hijo tenía sólo cuatro meses. Después, Poniatowska salió a las calles del vecindario y comenzó a entrevistar a personas mientras todavía había sangre en las calles y zapatos esparcidos, asimismo se cruzó con madres buscando a sus hijos que no habían regresado a casa.

El libro contiene entrevistas con informantes, testigos oculares, ex prisioneros que se entremezclan con poemas de Octavio Paz y Rosario Castellanos, extractos de textos y periódicos prehispánicos, así como lemas políticos. Masacre en México fue el único libro publicado sobre el tema durante veinte años, contradiciendo la cuenta del gobierno de los eventos y el número de muertos. El gobierno le ofreció el Premio Xavier Villaurrutia en 1970 por el trabajo, pero ella lo rechazó.

Similar misión se fijó después del terremoto de 1985 en la
Ciudad de México. Su libro sobre este evento Nada, Nadie, las voces del temblor fue una recopilación de relatos de testigos oculares no sólo de la destrucción del terremoto, sino también de la incompetencia y corrupción del gobierno posterior. Fue considerado como una denuncia social. 

Fuerte es el silencio trata sobre varios temas, especialmente las familias de prisioneros políticos desaparecidos, los líderes de los movimientos de trabajadores, otra mirada a la masacre en Tlatelolco y otros que han desafiado al gobierno.

Tinísima es una biografía ficticia de la fotógrafa y activista política italiana Tina Modotti. Querido Diego, te abraza Quiela, es una recreación epistolar de la relación de Diego Rivera con su primera esposa, la pintora rusa Angelina Beloff con el objetivo de "descon iconizarlo".

Hasta no verte Jesús mío, de 1969, cuenta la historia de Jesusa Palancares, una pobre mujer que luchó en la Revolución mexicana y que luego se convirtió en lavandera en la Ciudad de México.  Basado en entrevistas realizadas con la mujer que fue modelo para el personaje principal durante un período de unos diez años, este libro se considera un gran avance en la literatura testimonial.

Las Soldaderas: Mujeres de la Revolución Mexicana trata sobre las mujeres
que estaban en combate acompañadas de fotografías de la época.

Las siete cabritas (Las siete cabras pequeñas) son aproximadamente siete mujeres en la sociedad mexicana del siglo XX, de las cuales solo una es conocida, Frida Kahlo. Los otros son Pita Amor, Nahui Olín, María Izquierdo, Elena Garro, Rosario Castellanos y Nellie Campobello.

La piel del cielo (The Skin of the Sky) proporciona descripciones conmovedoras de varias regiones de México, así como el funcionamiento interno de la política y el gobierno.

Primer premio de literatura en 1971 para la novela Hasta no verte Jesús mío. Recibió este premio nuevamente en 1992 con su novela Tinísima.

Fue nominada para el codiciado Premio Villaurrutia en la década de 1970, pero lo rechazó diciendo al presidente mexicano: "¿Quién otorgará un premio a los que cayeron en Tlatelolco en 1968?"

En 1979, ella fue en México, la primera mujer en ganar el Premio Nacional de Periodismo por su contribución a la difusión de la expresión cultural y político mexicano.

En 2000, las naciones de Colombia y Chile otorgaron a Poniatowska sus más altos galardones de escritura.

En 2001, recibió el Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares en 2001, así como el premio anual a la mejor novela de la editorial española Alfaguara, Premio de Novela Alfaguara por su novela La piel del cielo.

La International Women's Media Foundation le otorgó el Lifetime Achievement Award en 2006, en reconocimiento por su trabajo.También ganó el Premio Rómulo Gallegos en 2007 con su libro El Tren pasa primero. En el mismo año, recibió el Premio Iberoamericano por el gobierno del alcalde de la Ciudad de México.

Ha recibido doctorados honorarios de la Universidad Nacional de México UNAM, la universidad estatal de Sinaloa, la Universidad Autónoma de Sinaloa (1979), la Nueva Escuela de Investigación Social en la ciudad de Nueva York (1994), la Universidad Autónoma Metropolitana de México (2000) y el Universidad de Puerto Rico (2010).

Otros premios incluyen la Biblioteca Breve (Biblioteca Breve) para la novela
Leonora, premios del Club de Periodistas; Premio de Periodismo Manuel Buendía y el Premio Radio UNAM por su libro de entrevistas con autores mexicanos titulado Palabras Cruzadas. 

Fue seleccionada para recibir el Premio Literario Nacional de México, pero lo rechazó e insistió en que debería ir a Elena Garro, aunque ninguna de las mujeres finalmente lo recibió.

Recibiendo el Premio Cervantes
En 2013, ganó el Premio Cervantes de España, el mayor premio literario en español existente por las obras de toda una vida de autor, convirtiéndose en la cuarta mujer en recibir dicho reconocimiento, después de Maria Zambrano (1988), Dulce Maria Loynaz (1992) y Ana Maria Matute (2010). Elena Poniatowska recibió el Premio Cervantes por su "brillante trayectoria literaria en diversos géneros, su estilo especial en la narrativa y su dedicación ejemplar al periodismo, su trabajo sobresaliente y su firme compromiso con la historia contemporánea".

Para corregir el registro de la historia, sobre la muerte de su hermano Jan Poniatowski Amor, ella aclara que Jan murió en un trágico accidente automovilístico y no en la insurrección de Tlatelolco Elena dedicó su libro a la memoria de su hermano, sin ninguna intención.

Celebrando su cumpleaños 88
En reciente entrevista grabada 
y transmitida en Facebook (https://www.facebook.com/CulturaUANL/) y YouTube de Cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo Léon, Poniatowska se refirió a la gente —como sus vecinos—, que tienen una casa y nunca les va mal o quizá tienen desgracias personales, pero nunca son carne de cañón para una matanza, un robo o una pandemia como la que estamos viviendo, y que les toca a otros que no tienen las condiciones de vida que tenemos.

En esta época afectados como estamos por el Covid 19, Poniatowska cumple la cuarentena trabajando y como ella dice, “ordenando las cartas de Octavio Paz, Carlos Monsiváis y Rosario Castellanos, y escribiendo la segunda parte de su novela El amante polaco sobre Stanislaw August Poniatoski (1732-1798), último rey de Polonia. Ya estoy en los años finales de mi vida, quise saber de mí más que de mi tatarabuelo, hace 200 años.”

Ivette Durán Calderón con Elena Poniatowska

Entre felicitaciones, tarjetas y flores, Elena Poniatowska, celebró su cumpleaños, participando en la jornada inaugural del Festival Alfonsino 2020 ¡Reyes se queda en casa!, donde entre otros temas, propuso ser más generosos y ocuparnos más de aquellos que no tienen nada y ahora son las principales víctimas del coronavirus.

 ¡Que sean sus primeros 88!


Publicaciones:

1954 - Lilus Kikus (colección de cuentos)
1956 - "Melés y Teleo" (cuento, en la revista Panoramas)
1961 - Palabras cruzadas (crónicas)
1963 - Todo comenzó el Domingo (crónico)
1969 - Hasta no verte, Jesús mío (novela)
1971 - La noche de Tlatelolco, sobre la masacre de Tlatelolco de 1968 (relato histórico)
1978 - Querido Diego, te abraza Quiela (colección de cartas ficticias de Angelina Beloff a Diego Rivera)
1979: Gaby Brimmer, autobiografía coescrita de la autora y activista por los derechos de los discapacitados, Gabriela Brimmer.
1979 - De noche vienes (colección de cuentos)
1980 - Fuerte es el silencio (relato histórico)
1982 - Domingo Siete (crónico)
1982 - El último Guajolote (crónico) [La última Turquía]
1985 - ¡Ay vida, no me mereces! Carlos Fuentes, Rosario Castellanos, Juan Rulfo, la literatura de la Onda México (ensayo)
1988 - La flor de lis (novela)
1988 - Nada, nadie. Las voces del temblor, sobre el terremoto de 1985 en la Ciudad de México (relato histórico) [ Nada, nadie: las voces del terremoto]
1991 - Tinísima (novela)
1992 - Frida Kahlo: la cámara seducida (en español. Co-escrito con Carla Stellweg también en inglés como Frida Kahlo: The Camera Seduced)
1994 - Luz y luna, las lunitas (ensayo)
1997 - Guerrero Viejo (fotos e historias orales de la ciudad de Guerrero, Coahuila, inundada por la represa del Río Grande) ISBN  978-0-9655268-0-7
1997 - Paseo de la Reforma (novela) [ Paseo de la Reforma]
1998 - Octavio Paz, las palabras del árbol (ensayo)
1999 - Las soldaderas (archivo fotográfico) [ The Soldier Women]
2000 - Las mil y una ... La herida de Paulina (crónica)
2000 - Juan Soriano, niño de mil años (ensayo)
2000 - Las siete cabritas (ensayo)
2001 - Mariana Yampolsky y la buganvillia
2001 - La piel del cielo (novela, ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2001)
2003 - Tlapalería (colección de cuentos) [Traducido al inglés como El corazón de la alcachofa]
2005 - Obras reunidas (obras completas)
2006 - El tren pasa pimero (novela, Ganador del Premio Rómulo Gallegos)
2006 - La Adelita (libro infantil)
2007 - Amanecer en el Zócalo. Los 50 días que confrontaron a México (relato histórico)
2008 - El burro que metió la pata (libro infantil)
2008 - Rondas de la niña mala (poesía, canciones)
2008 - Jardín de Francia (entrevistas)
2008 - Boda en Chimalistac (libro infantil)
2009 - No den las gracias. La colonia Rubén Jaramillo y el Güero Medrano (crónica)
2009 - La vendedora de nubes (libro infantil) [ El vendedor de las nubes]
2011 - Leonora (novela histórica sobre el pintor surrealista Leonora Carrington, Premio Seix Barral Biblioteca Breve)
2012 - El corazón de la alcachofa. Trans. George Henson. Miami: Alligator Press (colección de cuentos) [En español: Tlapalería /ferretería]

Fuente: Recopilación y compilación comparada y mejorada con las declaraciones de la Sra. Poniatowska.
Datos bibliográficos contrastados en LA Biblioteca del Colegio de México https://www.colmex.mx/ y la Biblioteca Nacional de México-UNAM http://www.bnm.unam.mx/ Hemeroteca y Archivos especiales. Datos contrastados y fotografías:

 * Ivette Durán Calderón, es jurista, autora e investigadora histórico social.



domingo, 14 de abril de 2019

Vigencia de los derechos de autor frente a las obras de dominio público ©Ivette Durán Calderón




Ivette Durán Calderón


Ningún país puede dejar al azar la protección de los derechos de autor, particularmente en el ámbito literario. Si bien las circunstancia o condiciones varían de país a país, existe un convenio que establece que el mínimo es de 50 años luego del fallecimiento del autor.

El número de años, fluctúa precisamente a partir de los 50 años, tal es el caso de Alemania, Australia, Brasil, Costa Rica, Estados Unidos Estados, Irlanda, Francia y otros muchos más, la cifra se sitúa en los 70 años. En España varía entre los 60, 70 u 80 años según el año de la muerte del autor. Pero el que más alarga este período es México, que llega a alcanzar los 100 años.


Chile, mantiene 70 años después de la muerte del autor, excepto cuando si al terminar este plazo, existieran cónyuge o hijas solteras o viudas, el plazo se alargaría hasta la fecha del fallecimiento del último de estos familiares. Por otro lado, los documentos oficiales publicados por el gobierno son, en casi todos los países, de dominio público. 


En Alemania existe lo que es conocido como «libertad de panorama». Esta idea consiste en que todos los objetos situados permanentemente en lugares públicos pueden ser fotografiados y usados por el fotógrafo para cualquier fin, así como crear otras imágenes tales como pinturas. Sí que existe una prohibición a la hora de añadir algunas modificaciones en la obra.


Este 2019, nos trae la novedad de la liberación de sus derechos de autor de renombrados autores norteamericanos, británicos y varios de habla hispana


Patricia Chung, nos lo cuenta de esta manera:


El 1ro de enero marcó el día en que las obras de muchos escritores y creadores pasaron a dominio público. Esto quiere decir que pueden ser publicadas por quien quiera. Una gran cantidad de obras protegidas por derechos de autor perdieron su protección y este cambio tendrá enormes consecuencias para las editoriales y los patrimonios literarios, los cuales perderán dinero y el control de la producción creativa
Autores que pasaron a dominio público


La liberación de derechos de autor es beneficiosa para los lectores y para escritores que podrán concebir nuevas obras sobre clásicas historias sin violar la propiedad intelectual. La protección de derechos de autor más habitual después de la muerte del escritor se extiende a 70 años. Así que en 2019 pasan a dominio público las obras de autores fallecidos en 1948.


Por su parte, algunos editores y herederos de los derechos de autor temen que aparezcan ediciones de menor calidad, con errores y erratas tipográficos y de otro tipo. Y también de que se puedan dar trabajos derivados (secuelas, precuelas, versiones) que dañen la esencia de los originales, porque cualquiera puede hacer con ellos lo que quiera.


“Ahora habrá una variedad mucho mayor de libros disponibles y serán más baratos”, señaló Imke Reimers, profesor de Economía en la Universidad del Noreste quien ha estudiado el impacto de los derechos de autor. “Definitivamente, tanto los consumidores como los lectores se van a beneficiar de esto”.


“Finalmente, estos libros pertenecen a la gente”, comentó James L. W. West III, un estudioso de Fitzgerald. “Podemos tener nuevas oportunidades de editar y reinterpretar todos estos textos emblemáticos”.


Los derechos libres implican que cualquier persona puede vender en Amazon una edición digital, de audio o impresa. Los lectores pueden publicar y vender sus propias secuelas y obras derivadas, o difundir propias e irreverentes versiones de monstruos, como el éxito de ventas de 2009, Orgullo y prejuicio y zombis.
Escritores y creadores que pasaron a dominio público en 2019
Autores norteamericanos 
Ernest Hemingway: periodista y novelista. 
Gibran Jalil Gibran: escritor y poeta libanés-americano. 
Howard Phillips Lovecraft: el maestro del horror contemporáneo. 
Zelda Fitzgerald: novelista, pintora y esposa de F. Scott Fitzgerald. 
Edith Wharton: novelista, cuentista, dramaturga y diseñadora. 
Robert Lee Frost y Wallace Stevens: poetas. 
Edward Cummings, escritor, pintor, ensayista, poeta y dramaturgo, 
El puertorriqueño-americano William Carlos Williams, poeta y médico estrechamente asociado con el modernismo. 
Willa Sibert Cather, escritora que logró el reconocimiento de sus novelas sobre la vida en la frontera en Las Grandes Llanuras. 
Autores británicos 
Obras de D. H. Lawrence. 
De Alfred Woodley Mason su más célebre novela: Las cuatro plumas. 
Novelas de Agatha Christie: El asesinato de Roger Ackroyd y Asesinato en el campo de golf. 
De Aldous Huxley: su título Antic Hay. 
De Virginia Woolf: su obra La señora Dalloway. 
Algunas obras de Joseph Conrad autor polaco-británico, uno de los grandes novelistas de la lengua inglesa. 
Sir Pelham Grenville Wodehouse, uno de los grandes humoristas del siglo XX. 
Joseph Rudyard Kipling, periodista, cuentista, poeta y novelista británico. 
Anthony Trollope, novelista inglés de la era Victoriana. 
Autores de habla hispana

En la Biblioteca Nacional de España (BNE) se puede consultar una selección de obras de escritores fallecidos en 1938, disponibles en la Biblioteca Digital Hispánica. El listado, compuesto por 175 autores, incluye ya a nombres como: 
Juan de la Cierva y Peñafiel, abogado y político de la Restauración. 
El dramaturgo Serafín Álvarez Quintero. 
Gonzalo Jiménez de la Espada, orientalista y traductor del japonés. 
Luis López-Ballesteros y de Torres, traductor de las obras completas de Freud. 
La escritora, traductora y periodista María Atocha Ossorio y Gallardo. 
Otros 
Obras del irlandés George Bernard Shaw. 
Del escritor francés Marcel Proust, novelista, crítico, y ensayista, su famosa obra: En busca del tiempo perdido. 
Del neurólogo austriaco y fundador del psicoanálisis Sigmund Freud, su obra El yo y el ello. 
La obra de Kathleen Mansfield Murry, escritora modernista de relatos neozelandesa. 
Caso Gibrán


Apena imprimió 1500 ejemplares sin sospechar que el libro llegaría a vender tan solo en Norteamérica, unas 9 millones de copias.

Penguin publicará 20 mil ejemplares de su edición de El profeta, con una introducción nueva de Rupi Kaur, una poeta canadiense revelación de las redes sociales. John Siciliano, director ejecutivo de Penguin Classics, espera que esto atraiga a un público nuevo para el libro de Gibran.

Otras publicaciones

Las editoriales que se especializan en los clásicos saben que existe una enorme oportunidad para reintroducir las viejas obras. Algunos se han preparado durante décadas para este momento.

Este año, la editorial digital Open Road Media publicará cerca de una decena de obras de 1923 accesibles recientemente, incluyendo libros electrónicos de Caña, de Jean Toomer, El profeta, de Gibrán Jalil Gibrán, El yo y el ello, de Sigmund Freud, El inimitable Jeeves, de Wodehouse y Asesinato en el campo de golf —uno de los primeros enigmas de Hércules Poirot—, de Agatha Christie.

El editor Alfred A. Knopf publicó hace un siglo, un pequeño libro de fábulas espirituales del desconocido poeta y pintor libanés-estadounidense llamado Gibrán Jalil Gibrán.

Penguin también publicará Caña de El editor Alfred A. Knopf publicó hace un siglo, un pequeño libro de fábulas espirituales del desconocido poeta y pintor libanés-estadounidense llamado Gibrán Jalil Gibrán. Toomer y varias nuevas ediciones de obras de 1923. Penguin Classics distribuirá El prisionero, de Proust.

Vintage Classics publicará una nueva edición de New Hampshire, de Frost —la cual contendrá el grabado en madera original y algunos de sus poemas más famosos, incluyendo Stopping by Woods on a Snowy Evening— así como ¿Whose Body?, de Dorothy Sayers y tres nuevas ediciones de las novelas clásicas de Christie.
Sobre los autores que pasaron a dominio público en 2019

Esta legislación sobre derechos de autor incluye a la mayor parte de países europeos. Sin embargo, todo libro escrito antes de 1787 pertenece al patrimonio común, sin excepción; entre ellos, el Cantar de Mío Cid, la Biblia, el Corán, toda la obra de Aristóteles y de Miguel de Cervantes.

Productores de cine y teatro podrá hacer libres adaptaciones de obras para películas y obras musicales sin tener que solicitar los derechos.

A principios del año, Google Books, que tiene escaneadas más de treinta millones de obras en su enorme biblioteca digital en línea, puso a disposición del público ediciones digitales completas de obras publicadas en 1923, entre ellas Tarzán y el león de oro de Edgar Rice Burroughs y Un hijo en el frente de Edith Wharton.

Caso curioso es el del libro El Gran Gatsby. Adelantándose a una avalancha de ediciones nuevas de cuando caduquen los derechos de autor en 2021, los herederos de Fitzgerald y su editorial, Scribner, publicaron recientemente una nueva edición de la novela, con la esperanza de colocarla como la versión definitiva del texto.

Se han vendido unos treinta millones de ejemplares en todo el mundo y siguen vendiéndose más de quinientos mil ejemplares al año tan solo en Estados Unidos.

Sin embargo, en dos años, cualquiera que tenga una computadora podrá publicar un libro electrónico de ese texto o vender historias inventadas basadas en la historia.
Dónde descargar obras del dominio público

Opciones sobran, pero la librería de Internet Archive cuenta con 21.099 textos que fueron publicados en 1923 y ahora son parte del dominio público. La mayoría son en inglés (15.612) pero existen decenas de obras en otros idiomas, incluyendo 567 textos en español.

La librería digital de Hathi Trust también es un excelente lugar para ver libros en línea, y han listado más de 50.000 textos publicados en 1923 y que ahora son de dominio público en Estados Unidos.

El catálogo del Proyecto Gutenberg también es un buen sitio donde descargar libros digitalizados que forman parte del dominio público y también en Standard Ebooks.

Otra opción es LibriVox, ahí no solo puedes descargar libros del dominio público sino que también consigues audiolibros y tienen una buena colección de material en español.

En la Biblioteca digital internacional para niños hay una amplia colección de literatura para niños. El sitio está disponible en inglés, español, francés, ruso y mongol.

Dominio Público es un proyecto que desde hace muchos años publica en diferentes formatos digitales los libros del dominio público.

Fuente:quéleerlibros.com



miércoles, 16 de mayo de 2018

MIL Mujeres en la Industria Literaria - ¿Es sexista el mundo del libro?

España:
La escritora Maureen Johnson publicó hace unos años una novela titulada The Key to the Golden Firebird (sin publicar en España) que «va sobre tres hermanas que se enfrentan a la muerte súbita de su padre», explica en su blog. Sus editores creyeron que lo más apropiado para eso era una portada rosa Barbie, con el título del libro escrito en la camiseta de una modelo y una pegatina en forma de corazón aclarando: «A novel» («Una novela»).
«Ahora, como ejercicio mental –pidió Johnson recientemente– imaginen que en lugar de Maureen yo me llamase Maurice Johnson. ¿Tendría mi libro ese aspecto?». A partir de ahí, la autora retó a sus seguidores en Twitter y Tumblr a jugar al Coverflip (cambio de portadas). La idea consistía en tomar la cubierta de un libro clásico o reciente, cambiar el género de su autor (por ejemplo, JaneFranzen en lugar de Jonathan Franzen) e imaginar cómo hubiera sido.
Diseñadores y lectores aficionados se volcaron con el proyecto y en apenas unas horas dieron con portadas falsas de lo más creíbles. Si Jeanette, en lugar de Jeffrey, Eugenides hubiera escrito La trama nupcial, especulaban, la cubierta llevaría a una novia con ramo incluido en lugar de la elegante portada tipográfica que utilizó la edición original. «Muchas autoras (entre ellas superventas como Jodi Picoult) se pusieron en contacto conmigo para comentar el experimento. Margaret Atwood lo mencionó en un artículo. Creo que es algo que nos toca a muchas», comenta Johnson a S Moda.
Sylvia Plath, ¿chick lit? Los clásicos tampoco se libran. En febrero pasado, Faber publicó una reedición de La campana de cristal, de Sylvia Plath, con motivo del 50 aniversario del libro. Por si no tenía suficiente tirón decidieron comercializarla con una nueva cubierta en la que aparece una mujer aplicándose maquillaje. The London Review of Books la calificó sencillamente de «boba» y periodistas como Tracey Egan Morrisey fueron un poco más allá: «Para un libro que va sobre la depresión clínica de una mujer, exacerbada por los sofocantes roles de género que se supone que debe cumplir, es bastante estúpido ponerle una foto barata retro de una pin up maquillándose».
Desde Faber se defendieron asegurando que trataban de acercar el libro a un nuevo público «que pueda disfrutar de él sin saber nada de poesía ni del contexto del trabajo de Plath». La portada podía resultar más atractiva en las grandes superficies pero, como notaron muchos, otras ediciones recientes de aniversario, como las de George Orwell, no recibieron el mismo tratamiento.
En el sector editorial español también sucede, «aunque seguramente en menor medida, porque las colecciones permiten menos juego», apunta Elena Ramírez, editora de Seix Barral. «El mercado anglosajón es ferozmente competitivo y los libros a veces se venden casi al peso, como un objeto empaquetado para competir», añade.
Aun así, las cubiertas son sólo una pequeña parte de un problema mayor que algunos detectan: la industria editorial, enormemente poblada por mujeres –en España son mayoría en los puestos editoriales, aunque no tanto en los directivos– y sostenida gracias a un público consumidor también abrumadoramente femenino, no está exenta de sexismo.
Literatura mujeres
Claire Messud defendió el derecho de su última protagonista a ser poco simpática y dio lugar a la polémica al rebelarse contra el rol de «chica maja».
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La asociación VIDA, que busca «explorar la percepción crítica de lo que escriben las mujeres» publica desde hace tres años una minuciosa colección de estadísticas detallando el número de críticas y libros escritos por féminas en los principales medios literarios anglosajones. En algunos, como Granta, se acerca al 40% (en parte porque esa revista literaria publica un número anual exclusivamente femenino, un gesto ya de por sí polémico) y en otros, como la respetada New York Review of Books apenas llegan a un 20% de reseñas de libros escritos por autoras y menos de un 10% de firmas femeninas. La asociación admite que desde que publica sus datos, las cosas han mejorado sensiblemente.
No todo el mundo está de acuerdo en que las mujeres lo tengan más difícil. El joven novelista Teddy Wayne (Kapitoil, Blackie Books) esgrimió en un provocador ensayo titulado La agonía del hombre novelista que «a la mayoría de autores literarios hombres, excluyendo el escalafón superior de los Franzen, Eugenides y De Lillo, les resulta más difícil que a las mujeres labrarse una carrera literaria financieramente estable (…)». Wayne argumenta que las autoras se benefician de una doble exposición mediática, al aparecer a la vez en revistas femeninas y literarias, y compara a los hombres que escriben con los actores porno: «Son menos y ganan menos que ellas, que tienen mucha más demanda de público». Además, el escritor aduce que las mujeres compran en Estados Unidos unas dos terceras partes del total de libros y un 80% cuando se habla de ficción literaria. Allí existe una tupida red de clubs de lectura, casi 100% femenina, a la que corteja la industria. «El libro arquetípico que escogen esos clubes está escrito por una mujer, tiene personajes femeninos, incluye una historia de amor, un relato de crecimiento personal o una narrativa madre-hija, quizá con trasfondo histórico».
De lo que Wayne está hablando, sin decirlo, es de ese género inventado llamado women’s fiction, un término que desagrada especialmente a la agente literaria Mónica Martín. «¿Por qué no existe la male fiction? Porque se supone que es lo normal, lo que debe ser. Si Clarín hubiese vivido hoy y fuese mujer tendríamos otro análisis de La regenta. Y lo mismo con Madame Bovary y con Lolita. ¿Es women’s fiction la novela Las bostonianas de Henry James?». Ana S. Pareja, la editora de Alpha Decay, amplía el foco: «Por norma general se espera que las mujeres escriban para mujeres y los hombres, para ambos sexos. El hecho de que ellas compren más libros enturbia la percepción que tenemos y perjudica a las autoras que van por libre», apunta. 
Pareja recuerda algunos casos curiosos que le ha tocado vivir con las escritoras que publican en su sello, como la argentina Pola Oloixarac, que es joven y muy atractiva. «Recuerdo frases sonrojantes en la prensa generalista sobre ‘sus largas piernas’ (o pestañas). Al mismo tiempo, la belleza física de algunas autoras ayuda a que más periodistas se interesen por ellas». Elena Ramírez lo confirma: «Si la autora es bonita, tiene sentido del humor y usa tacones le saldrán toda clase de propuestas de promoción, para posar maquillada en las revistas u opinando sobre cualquier cuestión al margen de su obra. Le publicarán menos críticas serias en los suplementos y tendrá que demostrar durante muchos años lo que vale para conseguir una portada. Lo logrará cuando vista mucho de negro, vaya despeinada o se haya hecho mayor. O sea extranjera, claro».
La última y curiosa polémica sobre mujeres y letras que saltó a los medios hace unas semanas no tiene que ver con las autoras ni con su eco mediático, sino con los personajes femeninos de sus libros. La novelista Claire Messud promocionaba The Woman Upstairs, en el que la protagonista es una mujer de 42 años que se rebela contra el rol de «chica maja» que la sociedad le ha otorgado. Una periodista del Publishers Weekly le lanzó a Messud la siguiente pregunta: «Yo no querría ser amiga de Nora, ¿y usted? Su visión es insoportablemente negativa».
La respuesta de la autora fue épica y furibunda, y no tardó en replicarse vía Twitter: «¿Qué clase de pregunta es esa, cielo santo? ¿Querría usted ser amiga de Humbert Humbert, de Mickey Sabbath, de Hamlet, de Edipo, de Óscar Wao, de cualquiera de los personajes de Las correcciones o de La broma infinita, de cualquiera de los tipos que jamás hayan imaginado Pynchon o Martin Amis?». Messud, y a continuación otras autoras como Curtis Sittenfeld, han empezado a rebelarse contra un último vestigio sexista en la literatura: la necesidad de que los personajes femeninos sean más empáticos y agradables. «Si usted lee para hacer amigos tiene un grave problema –continuó la escritora–. Leemos para encontrar vida, en todas sus posibilidades». Y en todos sus géneros y formatos, se podría añadir innecesariamente.
Fuente:https://smoda.elpais.com/moda/es-sexista-el-mundo-del-libro/

domingo, 28 de agosto de 2011

Microrelato , qué es, cómo escribirlo y cómo leerlo – Un género literario en pleno apogeo




Las historias breves existen desde siempre en la literatura, sin embargo recién en las últimas décadas han cobrado mayor importancia y se las ha asumido como un género narrativo, distinguiéndolo claramente de los cuentos.

Algunos autores, que entre otros géneros cultivaron el microrrelato, fueron: Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Julio Cortázar, Macedonio Fernández, Ana María Shua, Luisa Valenzuela y Gabriel Jiménez Emán, entre otros.

¿A qué se llama microrrelato?

El escritor español Fernando Valls, en su definición acerca de este género, dijo:.

El avance de las tecnologías y la inserción compulsiva de Internet en los hogares y las vidas de las personas, ha abierto un margen muy amplio de posibilidades para la difusión de la literatura en todos sus campos, y gracias a ello, el microrrelato pudo alcanzar una relevancia global y llegar a personas que tal vez antes jamás habrían pensado en este diminuto estilo.

Concursos de microrrelatos

Una de las formas en las que los autores se promocionan es presentándose a concursos literarios; ganar un concurso literario, por pequeña que sea su importancia, puede significar mucho para un escritor, pues le permitirá no sólo adquirir más confianza en sí mismo, sino que también se hará conocido por un entorno más grande, y será leído por autores con cierto prestigio, los cuales, en muchos casos sirven como nexos para conseguir publicar en una editorial.

En lo que respecta a microrrelatos, quizás el afán de publicar en papel no sea tal, pero sí de hacerse conocidos, por eso muchos autores participan de concursos de este género para alcanzar tal fin.

Entre los concursos de microrrelatos más famosos, se encuentran el concurso del Museo de la Palabra y el de Relatos en Cadena, de la Cadena SER.

Características fundamentales de un micro

Para que un texto pueda ser considerada microrrelato debe ser corto y concluyente. Algunas personas creen que como estos textos son tan breves, escribirlos debe ser muy sencillo, pero esta es una falacia muy grande. Para escribir un buen microrrelato hace falta una capacidad de síntesis muy grande, y con ella escribir lo que se desea expresar, sin perder el buen gusto ni la calidad literaria.

Un buen microrrelato es como el final de un cuento, comienza con una cierta tensión hasta concluir. Pese a que la mayoría de los microrrelatos famosos de hoy en día no cuentan con estas características, considero que sin esta estructura los textos pueden ser muy bonitos, pero no ser agrupados con los de este género.

Un texto donde simplemente se expresa una sensación, no necesariamente es un microrrelato, habría que analizarlo profundamente para poder afirmarlo. Si no reúne las condiciones antes descritas, puede tratarse de una frase o de otro género dentro de la narrativa, cabe aclarar que existen muchos más géneros literarios que los que en realidad se conocen.

Un microrrelato debe sorprender, la escasez de palabras debe colaborar para que el lector piense, imagine, sueñe; en ese punto este género se puede asemejar al poético, por esa capacidad de asombrar al lector y llevarlo bruscamente a mundos desconocidos, con una o dos palabras.

La literatura en su expresión mínima

La escritora Lidia Blanco, dice que y ¡es esto tan cierto!.

Un autor que consigue en un brevísimo texto internarte en una nueva realidad, diciéndote exactamente lo que necesitas saber para imaginarla, ni una palabra más ni una menos. Como los fotógrafos que se dedican a la fotografía minimalista, intentando resaltar un objeto sin darle mayor importancia al espacio en el que se encuentra, lo mismo debe hacer el escritor de microrrelatos, capturar lo importante de las historias y contarlo de forma breve, pero sin olvidarse de mantener un estilo literario.

Según la escritora argentina, Valenzuela el microrrelato ofrece un sistema de pensamiento que hace posible asociar ideas y utilizar el lenguaje de otra forma.

¿Cómo leer un microrrelato?

Según el editor Brasca, quien también ha escrito un conjunto de microrrelatos,.

Lo que hay que tener en cuenta a la hora de leer un microrrelato, es que no encontraremos en esa lectura ninguna certeza, sino más bien complejidades surgidas de simples elementos, de, como dice Brasca, partículas, y que nos ayudarán a tener una visión más profunda, más compleja del mundo; la idea es conseguir que esa mínima historia, despierte miles de palabras en nosotros, esas que no han sido dichas.

Pese a la brevedad de este género, no apunta a los lectores casuales, sino más bien a uno más enterado, capaz de comprender claramente el mensaje, escrito de un modo sumamente artístico y utilizando recursos del lenguaje, que no son tan sencillos de captar si no se está empapado de él./ Téxil Gardey/LIVDUCA